28 de noviembre de 2013

Gachamiga blanda




Ni galletas Oreo ni leches en vinagre. Los manuales sobre cómo comer una comida se inventaron con esta receta. Coges un trozo de pan, lo abres y lo utilizas a modo de cuchara para comerte la gachamiga blanda. Listo.Cuentan las leyendas que hay gente que se lo come usando como cuchara una capa de cebolla, pero eso es un nivel superior difícil de alcanzar. Así que espero que estés listo para comer esta gachamiga blanda, ese gran híbrido entre la gachamiga dura y la tortilla de patatas.No te dejes guiar por el aspecto: está para relamerte...

INGREDIENTES (para dos personas):

-150 gramos de harina.
-El doble de la medida anterior de agua (en este caso, 300 ml de agua).
-6 ajos tiernos limpios y partidos en trozos medianos.
-1 ñora. 
-Aceite (como tres dedos de un vaso normal).
-Sal
-Pan como sustituto de la cuchara :-)

PASOS PARA GACHAMIGUEAR:

  • Se echa el aceite en una sartén. Cuando esté caliente, echar los ajos tiernos y la ñora limpia. Sofreir hasta que los ajos cojan color. Al coger color, se saca todo y se reservan.
  • Apartar también un poco de aceite y dejarlo a mano; luego lo utilizaremos.
  • Echar la harina sobre el aceite que queda en la sartén (que sea poco) y mezclar. Dejar que se haga a fuego muy lento, para que no se queme, durante unos minutos, removiendo frecuentemente. Mientras, pon agua a calentar (le puedes añadir aquí la sal).
  • Añadir poco a poco el agua templada mientras se va removiendo. Añádela en tandas cortas: echas un poco, remueves. Echas otro poco, remueves. Así conseguirás que se mezcle bien y no salgan grumos. El fuego debe ser intermedio para que la harina se haga y luego no sea indigesta la comida. 
  • Añade agua hasta que se acabe. Sigue removiendo un tiempo. Añade también el aceite que habías apartado antes. 
  • Sigue removiendo: el objetivo es que si pones la cuchara en el centro de la sartén y la giras sobre si misma, el hueco que dejas en la masa y a través del cual ves el fondo de la sartén, se mantenga así unos segundos o más. Así tiene la textura adecuada, aunque eso puede variar según los gustos. 
  • Echa los ajos tiernos y las ñoras y mézclalo todo. 
  • Ya puedes despedirte de la cuchara. Deja a fuego intermedio hasta que dore un poco la superficie de la sartén. Cuidado que no se queme: mueve la sartén de vez en cuando. Si tienes maña, hasta puedes darle la vuelta un poco con la misma sartén, igual que si estuvieras dando la vuelta a una tortilla. Pero no intentes darle la vuelta con un plato o será un desastre. 
  • Cuando haya cogido un poco de color dorado, la puedes apartar. Se come en la misma sartén, o la puedes servir en platos, según la exquisitez del público que tengas. Y que no se te olvide: lo suyo es comerla con pan. 
¡¡Que os aproveche!!


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