19 de febrero de 2014

Pizza de polenta y pesto verde.


La polenta ha sido para nosotros todo un descubrimiento. Es suna especie de sémola, que s epuede sacar de muchos cereales pero que en la actualidad está basada en el trigo. Los romanos ya la comían en su variante de trigo, pero desde que llegó al Viejo Continente el maíz, este fue ganando importancia hasta ser el cereal básico que constituye la polenta. Ya subí al blog una receta con polenta, los palitos mediterráneos de polenta, pero esta vez la he usado como base para una pizza diferente y lo cierto es que está deliciosa. La idea está sacada de "El libro esencial de la comida vegetariana", de la editorial Köneman. Os animo de verdad a probar la polenta, porque como os guste el sabor no vais a saber como es posible que hayáis pasado tanto tiempo sin cocinar con ella. 

INGREDIENTES:

  • Un vaso de polenta.
  • Tres vasos de agua.
  • Dos cucharaditas de margarina de alta calidad.
  • Una cucharadita de aceite de oliva.
  • 4 champiñones.
  • Medio tomate.
  • Sal y pimienta.
  • Queso (o quefu) para espolvorear por encima.
Para pesto:
  • 20 gramos de hojas de albahaca fresca.
  • Tres cucharadas de piñones.
  • Una cucharada de aceite (según la textura que os guste).
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado.

PASO A PASO:

  1. Lo primero de todo es preparar la polenta. Para ello ponemos el agua a calentar, añadimos un poco de sal y cuando rompa a hervir echamos la polenta. Para que no queden grumos es importante echar la polenta poco a poco, como si fuera una lluvia, removiendo mientras vamos echando.
  2. Salpimentar la polenta y remover constantemente. En unos 5- 8 minutos empezará a formarse una pasta, que cada vez costará más de remover. La polenta estará lista cuando se despegue de las paredes del cazo y podamos dejar la cuchara vertical en el medio del cazo si  que se caiga. Entonces apagar el fuego, añadir una cucharadita de margarina y remover hasta que esté todo homogeneizado.
  3. Extender la polenta en el molde en el que vayamos a hacer la pizza y dejar enfriar. 
  4. Precalentar el horno a 200ºC. Cuando la polenta esté totalmente fría, meter en el horno, poniéndole  previamente una cucharadita de aceite de oliva por encima, durante 10 minutos.
  5. Mientras se van terminando los puntos 4 y 5, podemos ir preparando el pesto: lavar las hojas de albahaca frescas, retirando los tallos, y ponerlas en el vaso de la batidora. Añadorlos piñones, el aceite y el queso y batir, hasta que se quede una salsa más o menos densa. Esa salsa es nuestro pesto verde.
  6. Una vez que saquemos la polenta del horno, le ponemos por encima el pesto. Lavamos y laminamos los champiñones y el tomate y lo ponemos por encima. Espolvoreamos por encima el queso y lo metemos al horno, que aún debería estar caliente, y lo dejamos a 180ºC hasta que los champiñones estén hechos; en nuestro caso fueron unos 15-20 minutos.
Este es el aspecto que tiene la pizza antes de meterla en el horno:


Ya nos daban ganas de comérnosla pero nos aguantamos hasta el final del proceso. Espero que os guste tanto como a nosotros :-)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios desde el respeto son bienvenidos y son parte de tu inestimable contribución al blog. ¡Gracias de verdad!