17 de febrero de 2014

Salsa de almendras


Siempre había querido probar la salsa de almendras. De pequeña, recuerdo ir con mi familia a coger almendras a Valencia, varearlas, transportarlas, las montañas y montañas de almendras que se formaban para dejarlas secar y el juego que suponía "nadar" entre aquellos mares de almendras. Pero un buen día una autovía partió las tierras en dos y fue imposible seguir cogiendo. Sin embargo, de aquellos años aún queda el gusto por el sabor de las almendras. Da igual cuál sea la forma en que estén hechas: me gustan fritas, tostadas, solas, dentro de otras recetas... Así que la salsa de almendras era inevitable que me gustara. Por ahí dicen que es buen acompañamiento de carnes, pero yo de eso no tengo ni idea; lo que si es verdad que para comerla con unas verduras cocidas o al horno está deliciosa y además la receta se puede variar para adaptarla a otros platos. No se puede pedir más.

INGREDIENTES (para dos personas):

  • Unas 40 almendras, partidas en trozos pequeños.
  • Un cuarto de cebolla.
  • Un ajo laminado.
  • Dos dedos de vino (de un vaso normal).
  • Un vaso de caldo de verduras. 
  • Una cucharada de tomate frito (esto es prescindible, depende de si queréis darle a la salsa un color más o menos blanco).
  • Sal y pimienta.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva.

PASO A PASO:

  1. Poner el aceite a calentar en una sartén. 
  2. Partir el ajo en láminas y la cebolla en trozos pequeños. Cuando esté el aceite caliente, añadir a la sartén.
  3. Cuando la cebolla se empiece a pochar, añadir las almendras partidas y remover. Dejar unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando, para que todo tome un poco de color. Añadir la cucharada de tomate y remover, dejando otros 3 o 4 minutos.
  4. Añadir entonces el vino blanco y remover. Dejar a fuego medio hasta que prácticamente se haya evaporado el alcohol. 
  5. Añadir entonces el caldo de verduras. Salpimentar y dejar reducir.
  6. Cuando el caldo se haya reducido casi entero, poner todo en el vaso de la batidora y triturar. Corregir de sal si fuera necesario y servir en cuencos. La textura que me quedó a mi fue un poco granulosa, tal y como aparece en la foto, y a mi me encantó, pero si la preferís más cremosa podéis añadirle poco a poco más caldo de verduras, hasta que quede con la textura que más os guste.
Espero que os guste tanto como a mí :-)

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