10 de abril de 2014

Tortos asturianos


Los tortos son unas especie de "tortas" elaboradas a base de harina de maíz que se fríen y se sirven, típicos de la cocina asturiana. Se comen normalmente acompañando a un picadillo de carne y huevo,  a modo de aperitivo. Quizá no sean tan conocidos como otros platos asturianos (no hay más que pensar en la popular fabada), pero también merecen un hueco en nuestro recetario porque están muy buenos. 

Tengo que decir que no estoy muy acostumbrada a trabajar con harina de maíz. Si a eso le añadimos que por estas tierras no está muy extendida, se puede entender como cuando la vi en un supermercado no me lo pensé dos veces y la compré para poder hacer recetas un tanto distintas. Hay que tener en cuenta que no se trata de harina precocida ni tampoco de tipo Maicena, sino que es harina de maíz sin cocer. 






En este caso en lugar del tradicional picadillo de carne y huevo, preparé dos alternativas: una de ellas con un revuelto de queso y ajos tiernos y otro con un picadillo de tomate, aceitunas y alcaparras. En ambos casos el resultado fue buenísimo y desaparecieron corriendo, aunque hay que reconocer que como están fritas, con comer dos ya estás lista, sobre todo si se toman como aperitivo

Para prepararlo y que la harina de maíz ligue bien, añadí un poco de harina de trigo, pero si sois celiacos podéis cambiar la harina de trigo por otra o hacerla solamente con harina de maíz. 


INGREDIENTES (para unos 10 tortos):

Para los tortos:

  • 150 gramos de harina de maíz.
  • 50 gramos de harina de trigo integral.
  • 75 ml de agua tibia.
  • Una pizca de sal.
Para el picadillo de tomate: 
  • 1 tomate 
  • 8 olivas negras
  • 1 cucharada de alcaparras.
  • Media cucharadita de comino en grano.

Para el revuelto: 
  • Dos huevos
  • Un poco de queso gouda.
  • Cuatro ajos tiernos.

PASO A PASO:

  1. Para hacer los tortos, mezclar todos los ingredientes en un cuenco hasta conseguir una masa homogénea. Según el tipo de harina y la marca que se emplee puede ser necesario añadir más o menos agua. La masa tiene que quedar lo suficientemente manejable como para hacer una bola y aplanarla, sin que se pegue demasiado a las manos. 
  2. Hacer una bola y dejarla reposar un par de horas envuelta en un paño húmedo. La finalidad es que fermente un poquitín, porque al no llevar levadura, la masa no va a subir. 
  3. Mientras, preparamos el picadillo, partiendo los tomates y las olivas en trozos muy pequeños. Añadir el comino y las alcaparras y remover. Yo no le añadí ni aceite de oliva ni sal, porque nos gusta así, pero se le pueden añadir si pensáis que le falta sabor. Reservar en el frigorífico.
  4. Para hacer el revuelto, limpiar los ajos y trocearlos. En una sartén con el aceite caliente, añadir los ajos tiernos. Cuando empiecen a coger color, romper encima los dos huevos, añadir el queso y remover hasta que cuaje. Reservar.
  5. Ahora que ya tenemos todo listo, es hora de terminar los tortos. Se pone aceite en una sartén a calentar, suficiente como para cubrirlos. Hacer bolas pequeñas con la masa y chafarlas sobre un banco enharinado, hasta lograr el grosor que deseemos. Hay que tener en cuenta que si son muy finas se romperán al freír. 
  6. Dorar por ambos lados y poner sobre una rejilla con un plato debajo, para que pierdan el exceso de aceite. 
  7. Poner encima el revuelto y el picadillo y comer. 

2 comentarios:

  1. Que buena pintan tienen y que buen entrante tanto para comida o para cena, a ver si me animo y los hago en estas vacaciones. Sigue asi, un beso

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