3 de junio de 2014

Espinacas y patatas al plato con huevo.


Después de una semana sin publicar y con una mudanza de por medio, aquí estoy de vuelta. Y no he vuelto solo yo, sino que la mudanza  me ha dejado un horno nuevo de los de verdad, que el anterior que tenía era de los pequeñitos portátiles, ¡¡¡yuju!!! Preparaos para nuevas recetas en el horno en cuanto le coja el punto, porque le tengo unas ganas…

Bueno, cajas de mudanzas y nuevos electrodomésticos aparte, hoy os propongo una cena rica y saludable. Con un par de patatas pequeñas, unas espinacas y un huevo sale este plato rico rico, perfecto para una cena en la que no sabes que prepararte y al que puedes añadir otras especias u otros ingredientes, como por ejemplo queso, cayena picante o tomate para ajustarla más a tu gusto.  En este caso, yo añadí un poco de tomillo para darle más sabor, pero está riquísimo también sin él. Como no se añade aceite no aportamos calorías extra pero se mantiene el sabor rico (como diría Arguiñano).
Y por cierto, como un guiño para las fotos, he de decir que desde la primera estoy presente, no sólo en la receta, sino también en la cuchara, que me reflejo desde arriba, jaja.  Así que desde el reflejo de la cuchara, os dejo con la receta :-)


 INGREDIENTES (para un plato):


  • 200 gramos de espinacas cocidas
  • 2 patatas medianas
  • 1 huevo   ¼ de cebolla.
  •  Tomillo, romero o cualquier otra especia que os apetezca.
  • Una cucharadita de nuez moscada.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva.

PASO A PASO:

  1. Pelar y cocer las patatas en agua salada (tardarán como unos 20 minutos desde que empieza a hervir hasta que se pinchan y están blandas).
  2. Mientras, en una sartén con un poco de aceite, sofreir la cebolla, previamente partida en trocitos pequeños. Cuando esté pochada, añadir las espinacas y dar un par de vueltas, para que suelten buena parte del agua que han cogido en la cocción y se mezclen bien con la cebolla. Añadir también, si se desea, una cucharada de nuez moscada y dar una vuelta. 
  3. Chafar las patatas y ponerlas en una fuente de barro, formando así una primera capa.
  4. Poner encima una capa de espinacas.
  5. Romper encima un huevo y meter al horno hasta que esté listo. El dejarlo más o menos tiempo dependerá de cómo os guste el huevo de hecho: puede quedar más o menos crudo. 








2 comentarios:

  1. Que rico, ayer mi madre me preparó una receta casi igual a esta!! Con patatas cortadas en láminas y espinacas!! Yo también estoy de mudanza, que emoción, espero estar a gusto en mi nueva cocina :) Besitos

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  2. ¡Ánimo con la mudanza que se suelen hacer muy cuesta arriba!

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