25 de junio de 2014

Spanakopita (empanadillas de pasta filo, queso y espinacas)


Esta receta es ya muy conocida en el mundo de los blogs, sobre todo por lo sencilla que es de preparar y por la forma tan apetecible en que presenta las espinacas. De origen griego, estas empanadillas de pasta filo, queso feta y espinacas se han extendido en casi todo el mundo y ya es muy frecuente el comerlas de vez en cuando en las casas de muchos otros países. Pueden dar lugar a una cena perfecta baja en calorías o también pueden dar lugar a una comida perfecta con un acompañamiento. Además, de esta forma continuamos con las sugerencias de cenas saludables que os proponíamos y que podéis ver pinchando en este enlace



La receta que os presento hoy es vegana, es decir, no lleva ni huevo ni queso, por lo que es perfecta para intolerantes a la lactosa o para los alérgicos al huevo. En su origen, las Spanakopitas se hacen con queso feta, así que si no sois veganos o no tenéis problemas con la lactosa, podéis utilizar este queso perfectamente. En mi caso, lo he sustituido por tofu, un queso vegetal a base de bebida de soja. Además, para pintarlas no he utilizado huevo, sino aceite de oliva virgen extra.


Quizá lo que puede presentar algo de dificultad es hacer los triángulos con las láminas de pasta filo, pero es solo de coger algo de práctica e ir cogiendo soltura a la hora de hacer los triángulos. De todas formas más abajo, en el apartado en el que se explica paso a paso la receta, os adjunto un vídeo que aparece en youtube que lo explica muy bien.

Espero que os guste y que modifiquéis la receta de acuerdo con vuestros gustos, que para eso están las recetas. ¡A disfrutad de esta forma fácil y sana de comer espinacas!

INGREDIENTES:

  • Ocho láminas de pasta filo.
  • 500 gramos de espinacas frescas.
  • 30 gramos de tofu (o queso feta si no sois veganos ni intolerantes a la lactosa).
  • Semillas de amapola para decorar.
  • 40 gramos de cebolla. 
  • Una cucharada de aceite de oliva más un poco para pintar las empanadas.
  • Algo menos de la mitad de una cucharadita de nuez moscada y otra de pimienta molida. 
  • Semillas de amapola para espolvorear por encima.

PASO A PASO:

  1. Lavar las espinacas y cortarlas en tiras. Cocerlas en agua caliente durante 3-5 minutos.
  2. Sofreir la cebolla hasta que esté transparente
  3. Chafar el queso con un tenedor hasta que se quede en trozos muy pequeños.
  4. Una vez que esté sofrita la cebolla, añadir las espinacas y remover. Añadir también el queso partido en trozos pequeños, la pimienta molida y la nuez moscada y remover también para que se mezcle bien.
  5. Dejar enfriar para poder manejarla sin quemarnos cuando la utilicemos con la pasta filo.
  6. Una vez fría, extendemos una lámina de pasta filo sobre una superficie limpia y la doblamos sobre si misma, de tal forma que quede un rectángulo. Poner en una esquina de la pasta una cucharada grande de la mezcla con las espinacas, intentando que quede en forma de triángulo. Si lo necesitáis, este vídeo que encontré en youtube lo explica bastante bien.
  7. Poner el horno a precalentar a 180ºC
  8. Una vez dobladas, pintar con aceite de oliva por fuera y poner por encima semillas de amapola, aunque esto es opcional.
  9. Meter en el horno hasta que estén doradas, tanto como os gusten. La pasta filo no tarda demasiado en hacerse, así que estad atentos. Según el horno, puede variar de 10 a 20 minutos.


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