1 de julio de 2014

Rosquillas de hojaldre y chocolate


Hoy propongo una receta dulce, de las que nada más verla empiezas a salivar. Estas rosquillas de hojaldre y chocolate son muy sencillas de preparar y son un postre, merienda o desayuno excelente para aquellos días algo más especiales, en los que hay algo que celebrar o en los que sencillamente nos apetece darnos un capricho. En realidad son muy apetitosos a cualquier hora del día pero ...¡hay que contenerse porque sino desaparecen volando!



La receta la preparé el otro día después de ver un reportaje sobre los ya super conocidos "cronuts", la mezcla de croissant y donuts que ha hecho furor en medio mundo y que sin duda alguna tengo que probar alguna vez. Pero mientras llega ese momento, estas rosquillas de hojaldre son un bocado perfecto. Además, si os animáis a hacerlos, los niños se maravillarán y son tan sencillas que se pueden meter en la cocina con vosotros (siempre cuidado con el horno), así que qué mejor forma de aprovechar el tiempo estival para hacer cosas distintas juntos.


Si a todo esto le añadimos que no llevan ingredientes de origen animal y que son, por lo tanto, perfectos para intolerantes a la lactosa y para veganos (siempre que se vigile el tipo de chocolate empleado), obtenemos un plato estupendo para todos el mundo. ¿Os animáis?

INGREDIENTES:

  • Dos láminas de hojaldre fresco.
  • Seis cucharadas de agua.
  • Cuatro cucharadas de azúcar. 
  • 200 gramos de chocolate para coberturas.
  • Cuatro o cinco nueces para decorar (si se desea).

PASO A PASO:

  1. Extender la masa de hojaldre y cortar círculos pequeños. Yo los corté con un vaso para que se quedan todos igual :-)
  2. Preparar un almibar, poniendo en un cazo el agua y el azúcar e ir removiendo hasta que se forme un almibar más o menos espeso. Tardará como unos 5 minutos más o menos, según el fuego y cómo lo queráis de espeso.
  3. Superponer dos o tres círculos de hojaldre uno encima de otro. En la lámina inferior poner un poco del almibar y repartir bien; poner otro círculo encima y así hasta haber apilado dos o tres circulos (el número depende de cómo los queráis de gruesos). Los restos del hojaldre que no se utilicen para los círculos se pueden enrollar y meter también en el horno (pintándolos también luego con chocolate).
  4. Para hacer el agujero central, utilicé el rabo de una cuchara de café: lo clavas en el centro y se gira. El agujero que deja luego se puede hacer un poco más grande tirando ligeramente para los lados.
  5. Meter en las rosquillas en el horno y hornear según las instrucciones del productor. Normalmente con unos 40 o 50 minutos a 180ºC es suficiente, pero seguir siempre las indicaciones del productor.
  6. Al sacar, pintar con el resto del almibar las rosquillas y esperar a que se enfríen.
  7. Entonces fundir el chocolate en un cazo. Cuando esté templado, sumergir las rosquillas en él y después dejar enfriar. Si se queréis podéis echar por encima las nueces partidas en trozos pequeños. Dejar enfriar y comer.

2 comentarios:

  1. Que ricas, tienen una pinta estupenda.. las probaremos en casa!!! :)

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    1. Hola Ana! Probadlas, dan mucho juego a la hora de prepararlas y de comerlas :-) ¡Un beso!

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