19 de agosto de 2014

Mermelada de mango y piña con tomillo



Que bien se vuelve después de un merecido descanso. La desconexión del blog, que en principio iba a ser solo para unos 15 días, al final ha sido de un mes pero es que se está tan agusto de vacaciones... Pero ya tenía ganas de volver y para hacerlo os traigo una mermelada de sabores tropicales. Esta deliciosa mermelada de mango y piña con tomillo es perfecta para acompañar unos canapés con queso vegetal, con tofu o con queso tipo ricotta, pero si sois amantes de los sabores un tanto agridulces descubriréis que bien sienta para desayunar el toque tropical.


Últimamente se han puesto de moda muchos tipos de desayuno de origen diverso: algunos como los cereales refinados no son una alternativa demasiado saludable, otros como los batidos verdes si son una buena alternativa, pero yo es que los veo y casi se me quitan las ganas de desayunar. Lo mio son los desayunos de siempre: tostadas y café con leche. Y las tostadas con todas sus variables: aceite y sal, mermelada, tomate, aguacate... Por eso, esta mermelada forma parte de mi repertorio, aunque como ya os he dicho antes también es perfecta para unos canapés, como también pasa con la receta de mermelada de tomate que ya os dejé en el blog.


Por cierto, que la idea de esta receta la saqué de un libro que vendían en Lidl llamado "Mermelada y otras conservas" de la editorial Naumann & Göbel Verlagsgesellschaft (casi nada) y que ha sido todo un descubrimiento para mi. Con sus pertinentes modificaciones en cantidades y en el procedimiento, os dejo con la receta.

INGREDIENTES: 

1 kg. de piña. 

1 kg de mangos.

2 cucharadas de tomillo.

300 gramos de azúcar. 

 

PASO A PASO:

  1. Limpiar la piña y partirla en trozos pequeños, retirando las partes más duras y quitando bien la corteza.

  2. Pelar los mangos y partirlos en trozos pequeños.

  3. Mezclar con el azúcar y dejar macerar aproximadamente una hora.

  4. Pasado ese tiempo añadir el tomillo, remover y triturar con una batidora.

  5. Poner a fuego medio hasta que la mezcla comience a burbujear y luego bajar a fuego bajo-medio, removiendo frecuentemente, hasta que obtengamos la consistencia deseada. A modo orientativo, puede tardar de media hora a 40 minutos, pero depende mucho del tipo de fuego, su intensidad y la consistencia que deseéis obtener. 

  6. Llenar en caliente unos botes previamente esterilizaros hasta el borde. Limpiar con un paño el borde para que no queden restos a la hora de cerrar. Dar la vuelta y dejar enfriar para que se haga el vacío. Si lo preferís, también podéis conseguir el vacío hirviendo los botes ya cerrados al baño María.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios desde el respeto son bienvenidos y son parte de tu inestimable contribución al blog. ¡Gracias de verdad!