21 de octubre de 2014

Crema de calabaza y quinoa



¡Muy buenas a todos y todas! Estaba yo pensando últimamente que por qué no se empiezan las entradasde los blogs saludando, cuando cuando te ves en persona, que es gesto de cortesía y de interés por el otro. Así que ¡hola a todo el mundo! 

Y una vez hecho el saludo inicial... ¿qué tal lleváis el otoño? El próximo fin de semana ya nos cambian la hora y empieza a dar más pereza el salir por la tarde; cuando llegas a casa por la noche llevas ya varias horas de noche aunque sea temprano y parece que el cansancio aumenta. Pero como las cosas que no gustan se combaten con energía, he pensado que nada mejor para esta época que se nos viene encima que esta crema calabaza y quinoa. Si os pasa como a mi y por la noche os da una pereza tremenda meteros en la cocina, esta receta es vuestra solución ante la tentación de cenar cualquier cosa. Sólo tenéis que hacer un "mini esfuerzo": en cuanto lleguéis a casa por la noche, antes de quitaros los zapatos, poner una olla con un poco de agua al fuego. 



A partir de ahí lo tenéis hecho, porque mientras que os ponéis cómodos el agua habrá empezado a hervir y podéis preparaos una cena tranquila. Y es que esta crema de verdura y quinoa es, al menos para mi, una cena relajante, de las que te tranquilizan porque tomas algo sano, caliente y ligero y sientes como te devuelve parte de la energía consumida durante el día. 


Parte de la culpa la tienen las verduras, que también sientan de noche y ayudan a que al día siguiente nos levantemos con mejor cara. En este caso he usado puerro, calabaza y un poquito de patata, aunque puede ser cualquier otra verdura que tengáis en el frigorífico. Pero parte de la culpa del poder revitalizante de esta crema es la quinoa, ese pseudocereal que contiene los ocho aminoácidos esenciales para el ser humano y por el que los occidentales nos hemos vuelto locos, con todas sus consecuencias (buenas y malas) para los países productores. 


No os preocupéis que no os hago leer más. Ahí va la receta:

INGREDIENTES (para dos personas):

  • Un vaso (200 ml.) de quinoa. 
  • Un puerro.
  • Una patata pequeña.
  • Una rebanada de aproximadamente un dedo de grosor de calabaza tipo butternut.
  • Agua
  • Una pizca de sal.
  • Orégano (para decorar, no es imprescindible)

PASO A PASO:

  1. Llegas a casa y antes de quitarte los zapatos, pones una olla al fuego con un poco de agua (como dos dedos).
  2. Te quitas los zapatos, te pones cómodo y empiezas a pelas las patatas y la calabaza. Limpias el puerro quitándole la capa externa y cortando un poco (y solo un poco) la parte superior verde. 
  3. Lo echas todo(menos la quinoa y el orégano) a la olla y cierras, dejando cocer aproximadamente 10 minutos.
  4. Pasado ese tiempo, abres la olla y metes la batidora, triturándolo todo hasta que se forme una crema.
  5. Lavar la quinoa bajo un chorro de agua hasta que deje de salir una espumilla que suelta. 
  6. Echar en la crema y dejar cocer 15 minutos más, hasta que la quinoa libere el germen (suele doblar el tamaño más o menos, pero lo mejor es, si tienes dudas de si está o no, que vayas probando).
  7. En cuanto esté, siéntate cómodamente en tu sofá preferido y a cenar. Te lo mereces. 

2 comentarios:

  1. Hola!! :)
    Me encanta esta forma de comer quinoa!! mmm, que buena pinta tiene!! Me apetece un montón que llegue el frío y cocinar platitos calientes... aquí de momento parece verano, qué calor...
    Besos guapa!!

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    Respuestas
    1. ¡Hola Ester! A mi también me apetece que llegue ya el frío, no me gusta nada este calor :-(( Y mira que yo ya estoy forzando el invierno a ver si con alguna receta de estas se da por aludido y entra ya en acción, pero nada, no hay manera... Nos tocará ser pacientes y esperar.

      ¡Un besazo!

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