4 de enero de 2015

Leche de avena


Si estás buscando una alternativa a las leches de origen animal, tienes que probar esta receta de leche de avena. Las mal denominadas "leches vegetales" (que en realidad no son leches, sino bebidas, ya que no contienen lactosa), son una alternativa estupenda a las leches que tradicionalmente hemos utilizado en la cocina, más saludables (salvo que se trate de leche animal ecológica), muy nutritivas y especialmente adecuadas para los intolerantes a la lactosa. Por suerte, en el mercado existe ya una gran variedad de bebidas vegetales que nos permiten encontrar la que más se adapta a nuestro paladar.

Una vez que das el paso de dejar la leche animal, seguramente iras probando las distintas alternativas existentes hasta encontrar la que más te gusta. Y, una vez que te hayas decidido, el siguiente pensamiento que te rondará la cabeza es el alto precio que alcanzan estas leches en los supermercados. Por eso, una alternativa plausible es la de realizarla tú mismo, como por ejemplo, con esta receta de leche de avena. 


La avena es un cereal muy poco empleado en España, pero en los últimos años ha sufrido una revalorización importante debido a sus propiedades, que puedes consultar aquí . Una buena forma de incorporarla a la dieta es con esta leche de avena. Para que mantenga todas sus propiedades, utilizo siempre copos de avena integrales y ecológicos, como los que puedes ver en la imagen, pero los copos más frecuentes de los supermercados también te valdrán. 

Abajo, en la receta, te sugiero las cantidades con las que yo obtengo el sabor que me gusta, pero ve haciendo pruebas y añadiendo o quitando cantidad de copos de avena hasta encontrar la combinación que más se adapte a ti. Verás también que se trata de una receta sin azúcar: prefiero hacerla así y luego combinarla con los sabores que más me gusten, pero puedes añadirle cualquier edulcorante que desees (azúcar, miel, dátiles o mejor aún, infusionarla con stevia) o incluso añadir canela, vainilla, cacao... prueba hasta encontrar la receta con la que te sientas más agusto.Y recuerda que la única complicación que vas a encontrar en esta receta, va a ser la de colarlo con una gasa o colador de tela. ¡Ojalá todas las complicaciones fueran tan sencillas!

Recuerda que, si te has decidido a cambiarte a las leches vegetales, vas a tener que ir probando cuál es la que más te gusta y, una vez encontrada, ir aprendiendo a combinarla para adaptarte al nuevo sabor. Yo utilizo esta leche incluso para tomar con el café, pero he encontrado mucha gente que dice que cambia el sabor y que no le gusta. Ante eso siempre me pregunto lo mismo: ¿acaso la leche normal no cambia también el sabor del café? ¿por qué considerar que el cambio de sabor que da la leche de vaca si está bien pero no el de la leche de avena? 

Son todo hábitos y costumbres: habituados a tomar todo con leche animal, el cambio al principio se nos hará raro, pero observaremos que las leches vegetales nos aportan un universo de sabores y texturas distintas que nos enriquece mucho, siendo además más digestivas que las animales. Prueba a ir cambiando poco a poco tu leche animal por una vegetal y verás como tu cuerpo termina agradeciéndotelo.


Ingredientes (para un litro de leche):

  • 8 cucharadas de copos de avena integrales.
  • 1 litro de agua.
  • Edulcorantes si consideras que los necesita (yo no los uso): dátiles, azúcar, miel...
  • También puedes añadir otros ingredientes como cacao, vainilla, cardamomo... (esta receta es la básica, por lo que yo no los incluyo en el prodecimiento a seguir, pero ve haciendo pruebas :-))
NOTA: Además, necesitarás un colador de tela o una gasa.

Paso a paso:

  1. Dejar los copos de avena a remojo durante un par de horas, totalmente cubiertos por agua.
  2. Colar los copos de avena, añadir el litro de agua y batir con una batidora. 
  3. Si tienes tiempo, deja la mezcla batida reposar unas horas. Sino, este punto (3) te lo puedes saltar: perderá un poco de sabor, pero ganarás en rapidez y el cambio será casi inapreciable.
  4. Colar con un colador de tela o una muselina la mezcla, apretando bien para que caigan los restos. Desechar la pulpa o guardarla para cocinar (se pueden hacer sopas, galletas...).
  5. Agitar antes de cada uso. Dura como 4 días en el frigorífico. 

2 comentarios:

  1. Buen consejo el dejar la leche animal.
    Yo utilizo siempre los granos de los cereales nunca copos.
    Tengo grabado a fuego uno de mis primeros cursos de macrobiótica cuando nos dijo; _los copos no tienen vida_, si dejáis un copo en agua se deshace, por lo tanto no creáis que ingerís sus nutrientes. Sin embargo si ponéis el grano en ese mismo agua germina, por lo tanto con ellos si ingerís nutrientes.
    Pero bueno si los nutrientes de la avena los ingirimos de otros alimentos pues no creo yo que sea tan malo el licuado de avena o sí ¿¿¿ complicadísima la alimentación sana y equilibrada
    Un saludito

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    1. ¡Hola Mijú! ¡Qué gusto leerte! Pues la verdad es que yo busco copos de avena integrales que sean simplemente los granos de avena prensados, pero aún así pienso como tú, que mejor la avena tal cual. De hecho, tengo en la retaguardia de las recetas una leche de avena ""gourmet", hecha con los granos de avena sin prensar que está super rica :-) Si se puede hacer leche un poco más sana, ¿por qué no ir mejorando poco a poco? ¡Un besazo!

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