13 de enero de 2015

Tortilla de patatas vegana


¡¡Hola a todos/as!! Espero que estéis teniendo una muy buena vuelta a la normalidad después de las ajetreadas vacaciones navideñas. Vuelta a la rutina, a los horarios, a cuidarse y a seguir siendo felices. Si estos días decidís hacer escapaditas por ahí, a disfrutar del sol y del buen tiempo con el que la climatología nos está regalando estos primeros días de 2015, seguro que esta receta se va a convertir (si no lo es ya) en un imprescindible en tu cocina. Y es que, ¿quién no recuerda esas escapadas familiares, de pequeños, con una buena tortilla de patatas en la mochila? Y luego, conforme nos hacemos mayores, la tortilla nos toca hacerla a nosotros/as, pero es que está taaaaaan buena. Y es que evoca momentos taaaaaaaan buenos. Por eso es que la tortilla de patatas es mi plato favorito. Tan sencilla y tan buena, ¿puede haber un placer mayor?

En este caso, en vez de presentaros una tortilla de patatas normal, me he decidido a presentaros la versión vegana del archiconocido plato español. Si no podéis comer huevos o si sencillamente preferís no utilizarlos, tenéis que probar esta receta de tortilla de patatas. Y si los usáis habitualmente (mejor si son de gallinas alimentadas con cereales de forma tradicional, pues son ricos en ácidos omega 3), podéis probar esta receta para cambiar. Es muy sencilla, mucho más de lo que yo esperaba en un principio. Porque si he de confesaros la verdad, antes de ponerme manos a la obra me daba miedo probar: ¿de verdad se puede hacer tortilla de patatas sin huevo? ?me saldrá a mi? Pues ya veis que la respuesta es que si. 


Los ingredientes básicos son harina de garbanzo, patatas y cebolla, aunque yo a esta receta le he añadido también harina de arroz y un pelín de cúrcuma. Lo ideal sería que fuerais probando combinaciones de harinas, para ver con que combinación dais con la que más os gusta. Al principio podéis empezar con harina de garbanzo solamente, pero os adelanto que es una harina con un sabor relativamente fuerte, así que si queréis podéis  "rebajarla" con otras harinas, como he hecho yo en este caso con la harina de arroz.



Animaos a prepararla, lanzaos y veréis lo buena que queda. Id probando combinaciones de harinas, id jugando con el agua que se le añade... Y... ¡¡listos para salir al campo!! No desaprovechéis estos días, permitios el privilegio de tomar el sol, que hace unos días realmente estupendos. ¡Besos a tod@s!  

INGREDIENTES:

  • 2 patatas medianas.
  • Media cebolla (opcional). 
  • Dos cucharaditas de perejil recién partido (opcional).
  • 5 cucharadas de harina de garbanzo.
  • 3 cucharadas de harina de arroz.
  • Algo menos de media cucharadita de cúrcuma.
  • 350 ml de agua (aproximadamente).
  • Sal al gusto. 
  • Aceite de oliva. 
NOTA: La cantidad de agua es aproximada, depende de lo grandes que sean tus cucharadas y de si la tortilla te gusta más o menos cuajada. 


PASO A PASO:


  1. Lavar las patatas para eliminar la tierra que puedan tener. Pelarlas y partirlas en rodajas muy finitas. 
  2. Freír las patatas en abundante aceite caliente, hasta que se puedan partir con la cuchara. Después sacar, escurriendo al máximo la cantidad de aceite, y reservar.
  3. Mientras las patatas se van friendo, pelar la cebolla, partirla por la mitad y partirla en trocitos muy pequeños. Pocharla con el mismo aceite de las patatas. 
  4. Sacar la cebolla y mezclarla con las patatas fritas.
  5. En un cuenco, mezclamos la harina de los dos tipos y la cúrcuma. Poco a poco vamos añadiendo agua y removiendo, hasta que se quede una textura similar a la de los huevos. Es importante añadirla poco a poco para que no se formen grupos.
  6. Una vez que esté bien homogeneizado, añadir el perejil, las patatas y la cebolla a la mezcla de harina y agua y mezclar bien. 
  7. En una sartén que no se pegue, echar un poco de aceite. Cuando esté caliente, añadir la mezcla anterior y dejar que se dore la tortilla. Es conveniente mover la sartén de vez en cuando para asegurarnos de que no se pega. 
  8. Dejamos hacer 5 minutos y damos la vuelta ayudándonos de un plato. Dejamos hacer cinco minutos por el otro lado. Si es necesario, volvemos a dar la vuelta.
  9. Pinchar con un palillo para ver si el interior está bien cuajado. Sino, dejar a fuego muy flojo que se haga poco a poco, con cuidado de que no se pegue.
  10. Una vez lista, sacar y comer. ¡Veréis que rica!

2 comentarios:

  1. Eva que rica.
    Te sobro para mi para un entrepanes jjjjjj
    Un saludito

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