23 de junio de 2016

Pan de hamburguesas integral



Normalmente el pan de hamburguesas que se compra embolsado suele tener un alto contenido en azúcares y conservantes, para que se mantenga tanto tiempo esponjoso y blando. Por si eso no fuese suficiente motivo como para plantearse el hacerlo en casa, hay algo mucho más demoledor: ¿te puedes resistir al olor del pan recién hecho? Yo desde luego no (por eso hace tiempo que tengo panificadora en casa, jaja), así que cuando descubrí la receta de hamburguesas de remolacha supe que el siguiente paso sería hacer el pan para hamburguesas. En la receta os pongo la forma tradicional de hacerlas, pero si tienes panificadora puedes utilizarla para el amasado: en ese caso, sáltate el paso 1 :-)


De las múltiples opciones posibles, he elegido una integral y vegana (hay quien le añade leche y/o huevo) y el resultado ha sido bueno, así que creo que pronto las repetiré. Lo bueno es que cortados en dos se pueden guardar en el congelador y como no están tan dulzones como los que venden envasados, lo mismo te valen para una hamburguesa que para una tostada. Eso sí, están bien esponjositos :-)) Espero que los disfrutéis.

INGREDIENTES:

  • 500 gr de harina integral.
  • 330 ml de bebida de espelta (en su defecto se puede sustituir por agua o ser mitad agua mitad bebida de soja).
  • 50 gr de aceite de oliva.
  • 20 gramos de levadura fresca.
  • Una cucharada de sal.
  • Semillas de sésamo para decorar. 

PASO A PASO:

  1. Coloca todos los ingredientes en un bowl y amasa. Tiene que quedar una masa que, pasado un tiempo de amasado, no se te pegue en los dedos. Si no lo consigues, rectifica de harina hasta que lo logres. 
  2. Después del amasado, haz una bola y déjalo en un lugar sin corrientes y a temperatura ambiente (si es invierno, busca un lugar cálido) y déjalo levar unos 40 minutos aproximadamente.
  3. Pasado ese tiempo amasa de nuevo un poco. Enharina una superficie y ve formando bolas con la masa: cada bola será uno de los panecillos. Ten en cuenta que luego, al reposar y en el posterior horneado, aumentan mucho de tamaño, así que no las hagas demasiado grandes. 
  4. Ponlas en la bandeja del horno (pero fuera del horno :-), a suficiente distancia para que al subir no se toquen. Píntalas con un poco de agua y deja que suban otros 20 minutos más.
  5. Precalienta el horno a 180º. Una vez que hayan pasado los 20 minutos anteriores, vuelve a pintar los panes con un poco de aceite y coloca por encima semillas de sésamo. Mételas en el horno durante 30-40 minutos, hasta que estén bien horneados. 
  6. Sácalos, colócalos en una rejilla y deja enfriar. ¡Listos para comer!

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