Cocina de libro



Mousse vegana de chocolate- Como agua para chocolate. 



Vuelvo al ataque con una de las "recetas de libro". Después de las recetas dedicadas a "El violonchelista de Sarajevo" y a "Cometas en el cielo", le toca esta vez el turno a "Como agua para chocolate", libro que aprovecho para presentaros esta mousse vegana de sólo dos ingredientes: agua y chocolate. En este caso se trata probablemente de una novela mucho más conocida que las anteriores, en lo que seguramente haya tenido mucho que ver la película que en 1992 llevó a los cines Alfonso Aráu y que tuvo una gran difusión. 

Pero si la película tuvo éxito, el libro en el que se basa esta película,  "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel, no tiene nada que envidiarle. Traducido a más de 30 idiomas distintos, vió la luz en 1989 y narra la historia de Tita  desde el punto de vista de la relación con su familia y sus amores, enmarcada en la época de la Revolución Mexicana. El libro me gusta mucho porque narra desde el realismo mágico la realidad de la mujer y, para más detalle, de la última hija de una familia  que, de acuerdo con la tradición y la costumbre de la época, debe encargarse de cuidar de su madre aunque ello implique renunciar a su propia vida y sentimientos.  



El libro se presta mucho a ser una "Receta de libro". Y se presta porque cada uno de los doce capítulos que forma la novela gira entorno a un plato tradicional mexicano, vinculado con el mes en el que se prepara y con los sentimientos de los protagonistas. ¿Qué más se le puede pedir para formar una relación entre una receta y la literatura? Tal vez lo apropiado habría sido realizar alguna de las recetas, pero es que cuando vi el postre que os presento hoy, el título de este libro venía una y otra vez a mi cabeza. ¿Por qué? Porque la mousse vegana que os presento sólo tiene dos ingredientes: agua y chocolate. Una combinación que, correctamente trabajada, da una mousse perfecta. Y bueno, si, hay también almendras como decoración, pero se puede prescindir totalmente de ellas. En este caso las utilicé para que la foto quedara más bonita :-)



Para hacer este postre sólo necesitáis agua (líquida y en forma de hielo) y chocolate de postre. Pero si os sentís inspirados, podéis también añadirle algo de licor (sustituyéndolo por parte del agua). O si no sois muy amantes del chocolate fuerte, también podéis añadirle azúcar. Como veáis. Es un postre vegano: no lleva ni huevos ni leche, muy fácil de preparar y apto para intolerantes a cualquiera de estos ingredientes.



Si queréis ver la receta completa podéis hacerlo PINCHANDO AQUÍ


Proja. El violonchelista de Sarajevo.


"Descendía envuelto en un alaridorasgando el aire y el cielo sin esfuerzoEl blanco aumentó de tamañocada vez mejor enfocado por el tiempo y la velocidadHubo un último instante antes del impacto en que las cosas aún fueron como habían sido.Luego, el mundo visible explotó." Estas son las primeras palabras de "El violonchelista de Sarajevo", de Steven Galloway, el libro que esta vez protagoniza la sección "Recetas de libro". El relato se centra en el asedio más duro de la historia reciente, que sitió Sarajevo desde el 5 de abril de 1992 al 29 de febrero de 1996. 

A pesar de que la historia no se centra en él, El violonchelista de Sarajevo recibe su nombre de un hecho real: el 27 de mayo de 1992 varios morteros impactaron delante de una panadería de la ya sitiada Sarajevo, mientras la gente hacía cola para recoger el pan. Como resultado de ello, 22 personas, niños incluidos, murieron y en su lugar sólo quedo un hueco enorme en el suelo. Durante los siguientes 22 días, el violonchelista Vedram Smailovíc, integrante de las orquestas filarmónica y sinfónica de Sarajevo, tocó el Adagio de Albinoni en Sol menor, exactamente en el cráter que dejó el impacto, convirtiéndose en un símbolo de resistencia.

Junto al violonchelista, protagonizan la historia otros personajes que muestran la desgarradora cotidianidad de una ciudad sitiada, envuelta en la crueldad del día a día, que termina convirtiendo a las personas en gente que no querrían haber sido.

Inspirada en este libro, busqué recetas de la ciudad de Sarajevo. Pero en este caso más que nunca, el idioma fue una importante barrera. Las traducciones al inglés de la mayoría de recetas son escasas y repetitivas. Además, la restricción vegetariana en un país donde la carne aparece en casi todos los platos, también fue una dificultad. Por eso, me decidí a hacer el Proja, un pan de harina de maíz que roza el concepto de bizcocho o viceversa y al que se le puede añadir queso u otros ingredientes salados. La receta es una adaptación y una mezcla de intuición y sentido común, que espero que se parezca al Proja original, con un interior blando y una corteza dura. Si alguien conoce la receta mejor y ve fallos, cualquier sugerencia será bienvenida, aunque lo que realmente busco es hacer un vínculo entre dos de mis aficiones favoritas: la cocina y la lectura. Si queréis ver la receta, pinchad aquí.

Cometas en el cielo. "Bolani"



Cometas en el Cielo. Sin duda, el libro que cambió totalmente mi percepción del actual Afganistán. Es una novela conmovedora y muy dura, escrita por Khaled Hosseini, médico afgano-estadonuidense. Con el fluir de sus páginas te sumerge en la durísima historia que acompaña la profunda amistad entre dos hombres y sus hijos, a través de la metamorfosis que transformó Afganistan en el país que es hoy en día. enlace


Para mi, Cometas en el cielo significó descubrir la historia de Afganistán a través de un filtro distinto del que nos ofrecen las televisiones y radios actuales. Me impactó sobremanera como la vida de un país, sus habitantes y sus costumbres pueden transformarse tanto. Como un país prospero y confiado en sí mismo puede verse abocado a su propia Edad Media en apenas unos años y pasar a ser lo que hoy conocemos todos. Y por descontado, me entristeció los extremos de maldad a los que puede llegar el ser humano, y me enorgullecí de lo fuertes que pueden ser los lazos de la amistad. Si no lo habéis leído, sin lugar a dudas, os lo recomiendo.

Pero ocurre, que como buen libro que es, no se trata solo de una lectura, sino más bien una experiencia vital. Es de derecho sumergirse y conocer un poco más de lo que nos cuentan sus páginas e historias. Para  aportar mi granito de arena a entrar en contacto con la historia que nos narra, estuve investigando y documentándome  y descubrí que entre los muchos platos típicos en Afganistán, existe un pan llamado "Bolani", que se puede comer sólo o hacerlo relleno de verduras, así que me puse manos a la obra.Consulté la web de "Virtual Afghans" y allí encontré la receta que, ligeramente modificada, os dejo aquí. Están buenísimos y son fáciles de preparar, así que os animo a que los hagáis entre lectura y lectura. 

Si quieres ver la receta completa, PINCHA AQUÍ